Es mucho más fácil de lo que parece y de lo que dicen por ahí. Vale la pena aprender. Sólo hacen falta un par de trucos, confianza y algo de paciencia para enfrentarse a las primeras. Recuerda, la mano protegida; buscar la separación de las valvas e introducir el cuchillo a la altura del músculo (lo más difícil al principio) y cortar con un movimiento horizontal. Se abre sola. Ah, y si andas algo escaso de paciencia, tras asegurarte de que todas las ostras están vivas y bien cerradas, mételas en el congelador quince minutos antes de abrirlas. ¡No será muy ortodoxo, pero verás cómo ayuda!. Fíjate como las abrimos nosotros en este videotutorial casero:
jueves 26 de noviembre de 2009
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MUY BUENA PAGINA FELCIDADES
ResponderSuprimirwww.cofradiadelcolesterol.com
Enhorabuena por la web! Sencilla, elegante, fácil, cumple perfectamente con los que entiendo que son vuestros objetivos!
ResponderSuprimirMuchas gracias.
ResponderSuprimirLas he podido abrir.